Como broche de oro a este primer trimestre del proyecto La Voz a ti Debida, hemos vivido una jornada muy especial en la Residencia La Milagrosa. En esta ocasión, la palabra no solo se ha escuchado, sino que se ha visto a través de la técnica del Kamishibai.


El Kamishibai es una forma tradicional japonesa de contar historias que en nuestro proyecto utilizamos como una herramienta para tender puentes. Nuestras alumnas han recreado cuentos infantiles —y otros que no lo eran tanto—, cautivando a los residentes con esta singular puesta en escena. Optamos por esta técnica por sus múltiples beneficios pedagógicos y humanos:

- Fomenta la concentración: El pequeño escenario de madera (butai) centra la mirada y la atención del público, creando un ambiente de calma y expectación.
- Vínculo oral y visual: La combinación de la imagen con la voz del narrador refuerza la comprensión emocional de la historia, algo vital en públicos de edades avanzadas.
- Socialización: A diferencia de una pantalla, el Kamishibai requiere la presencia física y el contacto visual, generando un espacio de confianza entre el joven que cuenta y el mayor que escucha.
- Desarrollo de la empatía: Al narrar, el alumnado debe modular su voz y ritmo según la reacción que ve en los ojos de su audiencia, practicando una escucha activa bidireccional.

Esta actividad ha tenido, además, un carácter internacional único. Nos han acompañado las profesoras y el alumnado de Rumanía que se encuentran en nuestro centro realizando un intercambio. Para ellos ha sido una oportunidad de ver in situ cómo trabajamos la inclusión y la literatura en el IES López de Arenas. Esta visita no es casual, ya que la actividad encaja perfectamente con uno de nuestros objetivos clave de la Acreditación Erasmus+:
Objetivo 2: Asumir el Aprendizaje Basado en Servicios (ApS) y mejorar la Competencia Ciudadana.
Ver a nuestros estudiantes prestando un servicio a su comunidad, llevando alegría y cultura a nuestros mayores, y hacerlo frente a compañeros de otros países de la Unión Europea, refuerza nuestro compromiso con la política de internacionalización del centro.

«La Voz a ti Debida» se despide por este año con el corazón lleno de historias y la satisfacción de saber que, a través de la palabra y el compromiso, estamos formando ciudadanos más empáticos, solidarios y conectados con su entorno.
¡Gracias a la Residencia La Milagrosa por acogernos siempre con tanto cariño y a nuestros socios rumanos por compartir esta mañana de una manera tan distinta a las habituales clases!


