¿Cómo se puede acercar la poesía a los jóvenes?, ¿cómo hacerles partícipe de una necesidad que no requieren?, ¿cómo hacerles sentir que la poesía forma parte de sus vidas, aunque lo ignoren? Existen formas, y no hay que desfallecer ni dejar de buscar posibilidades para intentarlo. Una de ellas es la que se nos ofrece desde el Ministerio de Cultura y que este curso hemos vuelto a utilizar, en esta ocasión con Miguel Ángel García.
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