
Por el alumnado de Valores Éticos, 2º ESO C.
Empezamos por lo último: el día de tu despedida fue muy especial: ¿Qué te pareció la sorpresa del profesorado, tus compañeras y el alumnado? (Lucia Gavira).
Fue una sorpresa que no me esperaba, para mi iba ser un día como cualquier otro sabiendo que era mi último día. Me quedé sin palabras cuando vi a los alumnos, profesores, compañeras y familia repartidos por los pasillos. Ese día nunca lo olvidaré, dando siempre las gracias por como se han portado conmigo todos estos años.
Vamos a volver al inicio de todo: ¿Cómo fue tu primer día en el IES López de Arenas? (Manuel García).
Mi primer día en el ÍES López de Arenas no fue mi primer día de trabajo, ya venía del antiguo FP, pero mi primer día en el Íes López de Arenas me pareció grandísimo el edificio y más de una vez me perdía con tantas escaleras y pasillos. Muy contenta porque estaba todo nuevo a estrenar, teníamos carros para transportar el material de limpieza, incluso lo que más me sorprendió fue las molas, ya que en el antiguo FP utilizábamos serrín húmedo para barrer.
Si volvieras al pasado, ¿cambiarías de profesión y lugar de trabajo? (Gonzalo Vega)
A mi me gusta mi trabajo. Pero si hubiera estado en mis manos seguir estudiando, me hubiera declinado por las matemáticas y por supuesto no cambiaría el lugar de trabajo.
45 años son muchos años, seguro que conservas en la memoria un día muy especial entre todos. ¿Puedes compartirlo con todos los lectores de El Barranco? (Paola Romero).
Días especiales hay muchos dentro de estos 45 años, pero me quedo con el más reciente, mi último día de trabajo, para mi fue el más especial
No hay que ocultarlo, y de las cosas malas también se aprende: ¿Qué mala experiencia recuerdas de tu paso por el IESLA? (Zara Castillo).
Sinceramente no tengo ni una mala experiencia en el IESLA, pero si en el antiguo FP donde había un profesor que se esperaba a última hora para ver si salíamos a nuestra hora o antes de tiempo a mi y a mis compañeras, eso no nos gustaba nada, nos sentíamos vigiladas.
A veces, cuando pasas por el centro en invierno y ves las luces porque estáis trabajando, debe dar miedo el centro. ¿Has sentido alguna vez esa sensación o te ha pasado alguna anécdota parecida? (Paola Romero)
Si, tengo que reconocer que soy muy miedica, antes de que oscurezca en invierno ya estoy en la planta de abajo para sentirme acompañada por mis compañeros y compañeras, cuando llegué al IESLA el primer año, sentía crujir y muchos ruidos que dan miedo al verte sola en una planta.
Ahora que ha llegado otra época de tu vida, ¿en qué piensas invertir tu tiempo? (Julia Sánchez).
Disfrutar de mis hijos y nietos, de mi familia en general y de mi tiempo libre, intentaré viajar todo lo posible, el norte de España entra en uno de mis lugares pendientes por conocer.
A lo largo de tu trayectoria han pasado muchas generaciones por delante de usted, ¿hay diferencias entre las generaciones de estudiantes? (Juan José García).
Si, hay bastante diferencia entre hace 40 años y ahora, antes los alumnos le tenían más respeto a los profesores , hablo de la mayoría. No comían en clase, no comían pipas y las tiraban al suelo, etc.
¿Qué consejo le darías a las personas que forman parte del centro? ¿Cómo querrías que se te recordaran en el centro? (Alejandro Montero)
Que disfruten del camino. A veces, entre rutinas y responsabilidades, olvidamos lo valioso que es compartir tiempo, aprender unos de otros y crecer juntos. A los docentes, que sigan enseñando con paciencia y vocación. Al personal no docente, que nunca duden del impacto que tienen. Y a los alumnos, que no se queden solo con lo académico: lo humano también forma parte del aprendizaje. Si me tienen que recordar, que me recuerden como alguien sencilla, que pasó dejando algo bueno. Que estuvo con buena actitud, con ganas de ayudar y con respeto por todos. Si dejo un recuerdo positivo en quienes coincidieron conmigo, me doy por más que satisfecha.